Far, far away...

...Sé que viví en en país de las hadas...
Bienvenidos a mi reino, el País de la locura, dónde todo está cubierto de un embriagador aroma que te desata de cualquier tipo de atadura, hace que cierres los ojos y que sean tus instintos quienes guíen tu camino, bienvenidos pues y disfrutar de todo lo que creais merecedero de vosotros, vivid a un nuevo ritmo sin relojes que os marquen el paso tal como si de un militar se tratara, viviendo cada instante sin pensar en lo siguiente ya que castigo bajo pena de expulsión de este reinado al país vecino, el reino del raciocinio..¿Qué peor castigo puede existir para un loco, si no mandarlo con tales gentes?
Aquí donde todos estamos locos nos reímos hasta dormirnos. Desfoga todas tus ansias de sexo sin ningún tipo de prejuicio, realemente ¿ Porqué dicen que es tan malo el vicio? algo que nos hace sentir tan vivos no puede tener nada de nocivo. Come hasta que te sacies y difruta en mitad de la noche iluminada por la sonriente luna, siéntate en la arena y siente la  brisa que el mar te ofrece, pasea por la orilla y déjate llevar por el vaivén de las olas que te devuelven de los sueños humedeciéndote los pies. Duerme hasta que Morfeo opine que ya fue suficiente,  pero mientras tanto regodéate en cada sueño como si fuera algo que estás viviendo realmente.

Aquí dónde todos estamos locos, te decimos, vive instintivamente sin hacer caso de relojes y disfrutando apasionadamente cada segundo de tu presente.
A veces me paro a pensar en el tiempo perdido, momentos que pudimos estar juntos y no existieron por haber sido tan niños, por enfadarme con chorradas o los miles y miles de malentendidos. Pero ahora ya es tarde, ya te has ido siguiendo un camino que a cada paso te aleja mas y mas del mío. 
Y el silencio se come las palabras que en su momento no nos dijimos, los juegos de cada mañana al despertar y esos piques por ver quien invitaba a quien al cine. Momentos que se han ido y que cada noche antes de dormir recuerdo y me mentalizo que algún dia fueron reales y no solo sueños antiguos.
Vivo rezando que en cualquier momento antes de cerrar los ojos y no abrirlos de nuevo, nos encontraremos, nos miraremos y por muchos años que pasen, por muchos idiomas que hablemos, nos reconoceremos. Sabré que eres tú porque la reacción de todo mi cuerpo al tenerte cerca es como si reviviera de nuevo, como si la sangre me fluyera a un ritmo nuevo. Sé que pasara y que entonces no cometeremos los errores de andar dejando escapar el tiempo...