Admítelo.
Admite que fuiste tu quién me ató esa noche a la cama con trozos de mi propia falda.
No lo niegues ahora, no te hagas el loco, me rodeaste la cintura mientras con tu otro brazo sostenías mi cabeza, besándome el cuello como si quisieras succionarme el alma, como si fueras el propio Vlad Tepes con el que me cité en vez de con aquen tímido chico de mirada hudiza. Empezaste a meter la mano por mi camisa para cuando quise darme cuenta los botones ya estaban esparcidos por toda la habitación, fue todo una locura! te sostuve la mirada y no encontraba ni resto de cordura, ya hora...ahora dices que no recuerdas, que no sabes de que hablo?
Me invitaste a cenar en el restaurante mas romántico de toda la zona, tus modales eran refinados como los de un caballero clásico pero como si del mismo doctor hyde se tratara una vez en la cama, me arrancaste la falda , y las medias? cuando me acordé de ellas ya volaran...
Y me ataste a la cama..quieres que siga? no me puedo creer que no quieras recordar nada...Sácate ya esa careta de niño bueno educado por la rígida educación de las monjas que ya no te pega. Disfrutaste mientras me tenías sujeta en esa cama y pasando tu lengua por cada parte de mi cuerpo? mordisqueándome en zonas que ni siquiera sabía que podrían ofrecer tal locura...
Locura..locura...tanta demencia de noche que acabamos con las sábanas empapadas en sudor, y aún no pudiendo andar en dias repetiría...Recuerda porfavor!!