Far, far away...

...Sé que viví en en país de las hadas...
Conozco la historia de una marioneta, pequeña, hecha con tela y madera que aprendió a mover ella sus cuerdas al ver que tenía que depender de ella. Los parches en su vestido y los retoques de pintura de su cara le hicieron darse cuenta que ésa era la única manera.
Tras el duro proceso de aprendizaje la muñeca moverse sin que dificultase, caminaba, corría y saltaba como si realmente alguien la sujetara. Cada día se levantaba, daba un paseo hasta la playa donde mirando al mar se quedaba embobada, Pero un dia llegó una caravana, !El circo estaba al lado de su casa! la ilusión por ir se le dibujó en la cara, aunque al entrar se le desvaneció en nada. Había montones de marionetas como ella, animales feroces y hasta de ratones, de señores con bigotes y mujeres barrigudas, pero todos con una sonrisa muda la mirada perdida y sus riendas a merced de unas grandes manos que tenían como dueño al mandamás del invento. Se movían sin voluntad produciendo carcajadas al público en general y lo poco que tenian de espíritu se mostraba conforme con ello. Esta pequeña muñeca de larga melena no entendía nada, así que decidió volver a su casa.
Pasaron las horas, los dias, los meses, y cada vez se sentía mas perdida en su mente de juguete, ya no entendía nada, y le costaba recuperar la pasión por lo que antes le gustaba. Un amigo suyo, un peluche viejo le decía "pero pequeña, ¿Cómo es que estás tan afectada? realmente, no fue para tanto..." y razón no le faltaba, pero en su interior no podía dejar de sentirse triste al tropezarse con la realidad tan de frente y que ésta se riera en su cara...