Cuando abrió la mano se la encontró teñida de sangre.
Es curioso como a veces las cosas pasan sin darse cuenta, simplemente en un momento, lo que tarda el sol en volver a aparecer despues de que una nube se cruce en su camino. Eso es tiempo suficiente para que todo lo que había se borre como si de un sueño se tratara, unos minutos, unos segundos...
Ayer dormía entre nubes de algodón que le amortiguaban sus sueños, sus días eran de un cálido sol dorado y sus noches amenizadas por una coqueta luna llena que le gustaba observar su reflejo en el mar, y no había dolor suficientemente importante que no curara con una sincera sonrisa, una caricia o un buen chiste, su vida olía a frambuesa.
Hoy se despertó en una cama de piedras, con lluvia contínua y un frío que cala en los huesos, le rodéan llantos y lamentos y una mancha como si de una marea negra se tratara le apretaba el corazón, sonreir le cuesta un gran esfuerzo, reir le provoca una gran fatiga, había gente a su lado pero le seguía siendo dificil encontrar calma...
Necesitaba saber si era cierto, o si solamente estaba siendo victima de una horrible pesadilla, con la cara desencajada de los nervios cogió un chuchillo y se cortó la palma de la mano. Un agudo dolor lo atravesaba, "relájate, no es nada" pensaba, y cuando se miró la mano se la encontró empapada. Dejándose caer al suelo intentó salir a flote de las lágrimas que lo ahogaban "he de volver a encontrar mi casa" se repetía una y otra vez mientras la sangre brotaba y brotaba...
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