Que inigualable sensación es la de volar...sentir que tu peso se reduce a nada, mientras que es el viento quién se encarga de hacernos llegar de una punta a otra. Desde los bosques mas frondosos rodeados de un perfume de magia mezclado con misterio, a las costas mas intentas dóndo el mar con su sonido nos llama a adentrarnos y no abandonarlo...
Hubo un tiempo en el que yo pude volar, que toqué las nubes con mis manos y que la ligereza de mi cuerpo me permitía cada vez ir mas alto, en esa época me hacía falta ir de la mano para no salir volando. Sin embargo ahora, pienso en volar y lo veo como una ilusión, algo que pudo haber pasado pero que no lo guardo en mi mente, no logro recordarlo. ¿Sería real, o solamente inventado? no lo sé..ha pasado tanto tiempo..tanto que cada día me cuesta mas encontrarme con aquel lobo con el que tanto tengo hablado..
Ahora me encuentro sentada bajo un árbol, mirando al cielo despejado y pensando cuando podré volver a estar ahí, en lo mas alto de nuevo cogida de tu mano, volviendo a las largas charlas con mi lobo sabio y, si en algún momento por despiste nos soltaramos, no temer a nada, ya que volveríamos a encontrarnos...
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